Mostrando entradas con la etiqueta agricultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agricultura. Mostrar todas las entradas

5 de noviembre de 2015

Tiempo de alubias en Agroturismo Arkaia




Este fin de semana, aprovechando el buen tiempo que ha hecho, hemos estado cosechando las alubias pintas alavesas.

Como bien es sabido, el consumo de la alubia ha tenido gran importancia entre los habitantes de Euskadi / País Vasco, por ser uno de los productos básicos en una dieta alimenticia en la que esta legumbre proporcionaba una parte considerable de los aportes de proteína vegetal. En muchos hogares las alubias constituían el menú básico, junto con las patatas, los garbanzos y las habas.

Sin embargo, no está muy clara la procedencia de la Alubia Pinta Alavesa. Algunos afirman que fueron traídas de las Américas en el siglo XVI. No obstante hay hipótesis que defienden la teoría de que en la península Ibérica ya se conocían las alubias.

La Alubia Pinta Alavesa, es un tipo de alubia que ha estado presente de forma tradicional y significativa en las explotaciones agrarias de Araba/Álava.

Aunque la producción se ha centrado en los cultivos de cereal, patata y remolacha, actualmente, la alubia constituye un cultivo alternativo a los tradicionales en la agricultura alavesa y cuya necesidad de rotación se adapta bien a la producción de cereal.

La alubia es uno de los alimentos de origen vegetal más ricos en proteínas. Contiene una gran cantidad de hidratos de carbono complejos y mucha fibra, además de minerales y vitaminas, en especial del grupo B.

Así que, a comer alubia pinta alavesa por lo menos una vez a la semana…

Aquí os dejamos algunas imágenes:








Fuente consultada: Garlan 

14 de septiembre de 2012

La crisis amenaza las ferias

En la feria de Angosto fuimos much@s l@s decepcionad@s por la ausencia de animales y máquinas, tras escuchar los comentarios críticos entre los asistentes.  Si eliminamos la esencia de las ferias (y no nos referimos al olor del ganado) estaremos dando la puntilla a uno de los pocos lugares de encuentro entre lo urbano y lo rural. 

Las ferias se han convertido en un punto de encuentro necesario entre la sociedad urbana y la rural, un lugar en el que además de degustar un talo con txistorra o un txakoli,  o comprar un buen queso o un tarro de miel, se puedan desarrollar otras actividades e interacciones importantes desde el punto de vista formativo y del conocimiento del medio. Donde los niños y niñas de la ciudad pueden ver una vaca, una oveja u otros ejemplares de la especies equinas, porcinas, etc. 

Se pueden descubrir los procesos de producción de los alimentos vegetales y animales y la importancia de la soberanía alimentaria, la ecología y los canales cortos de comercialización; sorprender la curiosidad de los críos enseñándoles que la leche sale de las vacas y de las ovejas, no del brick y que la carne que consumimos antes de llegar al plato se ha paseado por prados o granjas en forma de ganado vivo.

Las ferias han sobrevivido gracias a la necesidad del reencuentro entre lo rural y lo urbano, son muchos los que se acercan desde las ciudades y los pueblos para descubrir la agricultura y la ganadería o para rememorar las actividades que practicaron sus padres o sus abuelos.

Por eso, es imprescindible que tengan un papel importante y protagonista los animales y la maquinaria agrícola pues con ellos cobra sentido el proceso productivo de los alimentos que se exponen, venden y consumimos "in situ" o en nuestras casas.

Las ayudas institucionales para el transporte y la exposición de animales y máquinas  son imprescindible para que ganaderos y herreros puedan participar de estos eventos culturales y festivos, ya que no existe rentabilidad en su exposición y no se producen transacciones comerciales en las ferias actuales.

Necesitamos más exhibición de ganado y maquinaria y menos exhibición de políticos.

Tomen nota.

10 de agosto de 2012

Cambios en la huerta ecológica de Agroturismo Arkaia




A primeros del mes junio este era el aspecto que tenía una de las zonas de la huerta ecológica de Agroturismo Arkaia, donde tenemos plantadas lechugas, cebollas, hinojos y puerros.



20 días después, la zona estaba completamente cubierta de pequeñas hierbas.




Después de arrancar las malas hierbas a mano, una a una, decidimos buscar una solución para evitar este duro trabajo.




Nos habían hablado de un método que parece dar buen resultado en agricultura ecológica para mantener a raya las malas hierbas: empajar.
Localizamos fardos de pequeño tamaño y, después de una tarde distribuyendo la paja alrededor de las plantas, cuidando de cubrir completamente la tierra, este es el resultado.




Transcurridas unas semanas desde la operación de empajar, podemos concluir que este método ha funcionado, ya que hemos logrado controlar la aparición de malas hierbas con el consiguiente ahorro de trabajo y tiempo.

15 de mayo de 2012



Cuenta la tradición, que allá por el siglo XII, el agricultor madrileño que luego fuera canonizado como San Isidro Labrador rezaba a pie de finca mientras los ángeles guiaban su yunta de bueyes.

Esta figura que se nos representa en formato "vidas ejemplares" contiene una metáfora que viene a decir que su comportamiento piadoso era recompensado liberándole de la dureza de las labores del campo.

A lo largo de la historia de la humanidad el trabajo del campo se ha caracterizado por su dureza, por la necesidad de mucho esfuerzo y mano de obra, en muchas ocasiones de todos los miembros de la familia.

En las primeras décadas del siglo XX, se produce la verdadera revolución del campo, la mecanización agraria. No llega a los niveles de desahogo laboral que facilitaban los ángeles a San Isidro, pero sí cambia radicalmente la calidad de vida de los agricultores, amén de otros cambios, como la capacidad de un solo agricultor para cultivar más tierra o los efectos inherentes a la concentración parcelaria y los cambios que provoca, en el paisaje rural, la necesidad de adaptar las parcelas a la maquinaria.

Si aquellos primeros cacharros (tractores, trilladoras, etc) supusieron una auténtica revolución para la agricultura y dejaron boquiabiertos a nuestros abuelos y padres, los actuales tractores y cosechadoras por su tamaño, capacidad de trabajo y su comodidad les habrían parecido naves extraterrestres.

Hay quien dice que la siguiente revolución en la agricultura ha llegado de la mano de las tecnologías de la información asociadas a la maquinaria. Hoy disponemos de sistemas GPS que permiten el control de las labores agrarias optimizando el uso de la maquinaria y evitando el desperdicio de fertilizantes y fitosanitarios.

El autoguiado de tractores  y cosechadoras, la combinación de tecnologías de posicionamiento global y aplicaciones de gestión GIS, abren todo un mundo de posibilidades.





Hoy es posible que los tractores y cosechadoras trabajen en modo automático sin intervención del tractorista. No es lo mismo que lo de San Isidro y los ángeles, pero no nos negaréis que tiene ciertas similitudes, pues en este caso también llega desde el cielo, pero esta vez vía satélite.


¡Feliz día de San Isidro!