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30 de julio de 2012

La cosecha de cereal en Arkaia

Hace solo cincuenta años el momento de la siega de los cereales era el evento más importante de las explotaciones agrícolas, se recogían los haces con la paja y el grano y se acarreaban hasta las eras de trillar, allí aguardaban las maquinas trilladoras estacionarias, impulsadas por motores eléctricos o de explosión alimentados por gasolina o queroseno. Era necesaria la participación de muchas personas que se distribuían las tareas, unos abastecían la trilladora, otros colocaban los sacos vacíos y los retiraban llenos de grano, otros se encargaban de amontonar la paja en los pajares. En definitiva toda la familia y algunos temporeros o incluso voluntarios eran necesarios par el desempeño de aquella labor. No en vano en el momento de la recolección se jugaban el resultado del trabajo de toda la campaña.

Esto lo conocemos de oídas, porque nos lo contaron nuestros padres, el único recuerdo que tenemos de la trilladora es de cuando se cargo en un vagón de tren para enviarla a tierras castellanas para allí seguir prestando su servicio a otro agricultor. Con nosotros llegaron las cosechadoras autopropulsadas, supusieron una auténtica revolución, ya no era necesario segar, acarrear, amontonar, trillar... Una sola maquina lo hacia todo en el campo sin necesidad de disponer de un ejercito de operarios. 

Aquellas revolucionarias maquinas que sí conocimos, con un peine de siega de tres metros, que en lugar de cabina, tenían un parasol que protegía al maquinista de la insolación pero no del intenso calor, mezcla del sol de julio y agosto y del que desprendía el ruidoso motor diésel, ni del polvo que al final de la jornada convertían al maquinista en una especie de minero del que solo se distinguía el blanco de los dientes y los ojos. Hoy nos parecen auténticas antiguallas en comparación con las modernas, potentes y cómodas cosechadoras actuales. 

La capacidad de labor y el rendimiento se han multiplicado exponencialmente, las cabinas climatizadas de visión panorámica  son cómodas y silenciosas y las innumerables palancas, relojes y presostatos han desaparecido, dejando paso a mandos Joy Stics multifunción que se asemejan más a los mandos de los video juegos que aquellas palancas de hierro que recordaban a las locomotoras. La electrónica y las pantallas de video facilitan la supervisión del funcionamiento de la máquina y el maquinista podría perfectamente ir a trabajar con traje y corbata.

Pero la tecnología de cosecha sigue siendo basicamente la misma que la de aquellos locos cacharros que dieron origen a las primeras cosechadoras y que eran algo así como el engendro resultante fruto de la únion entre una segadora, una trilladora y un tractor que pasaba por allí. A pesar de la evolución tecnológica sigue siendo una autentica experiencia subir a bordo de una cosechadora mientras devora hectáreas y hectáreas de campos de cereales.









27 de julio de 2012

De la primavera al verano en Arkaia

A finales de Julio el paisaje ha cambiado radicalmente,  los cereales maduros se están terminando de cosechar, la cosecha está siendo generosa el trigo, la cebada y la avena están a buen recaudo en los graneros y las máquinas cosechadoras han dejado los rastrojos segados y las hileras de paja amontonada. 



En la mayoría de las fincas han entrado las enfardadoras recogiendo en pesados fardos, de unos trescientos kilos, los restos de los campos de cereales. Se ven las pajeras donde se amontonan los fardos o pacas, que a cierta distancia parecen grandes edificios surgidos de un día para otro. El color pajizo de los rastrojos y el olor aromático que desprenden, que recuerda al heno seco, lo inunda todo y da un aspecto árido al entorno. 






Esta monotonía se rompe en las verdes fincas de frondosa remolacha azucarera y alguna más escasa de patatas que se encuentran ahora, en plena floración. Los girasoles también contribuyen a alegrar el paisaje aportando su envergadura de casi dos metros con un verde intenso y sus espectaculares flores amarillas repletas de polen y néctar que atraen a miles de insectos abejas, avispas, abejorros y muchas otras especies. El olor dulzón del polen te envuelve en cuanto te aproximas.




Todavía no se han dejado ver, pero en pocos días se acercarán los bandos de coloridos abejarucos de paso, que aprovecharán la concentración de estos insectos en los campos de girasoles para reponer energías.





En menos de un mes el entorno se ha transformado del verde intenso de finales de Junio al paisaje reseco de después de la cosecha, pero el calor intenso nos dejó ayer por la tarde-noche una espectacular tormenta eléctrica y unos chaparrones que además de refrescar el ambiente inundaron el ambiente con ese olor intenso a tierra mojada que es una autentica delicia. Lo sorprendente es que todo esto es gratis, no le afecta la subida del IVA ni los recortes del gobierno de Rajoy, basta con pararse tranquilamente a disfrutar sin perderse un detalle.













31 de octubre de 2011

Ultimos días de la huerta de Agroturismo Arkaia

El pasado fin de semana nos dedicamos a recoger los últimos frutos de la temporada de la huerta de Agroturismo Arkaia, antes de que las heladas y el mal tiempo acabaran por estropearlos.

El frío ya había afectado a las plantas de las calabazas.



Últimas calabazas de la temporada:




Pimientos de distintas variedades y tomates:


Guindillas. Este año hemos tenido una buena producción, no nos podemos quejar.


Cardos, que aguantan bien el duro invierno.



Lechugas recién plantadas.


Higos:

15 de octubre de 2011

Girasol. Cosecha

A pesar de lo que muchos piensan de que el girasol es un cultivo que se siembra para el cobro de subvenciones, se trata de una alternativa interesante al cultivo de cereales porque favorece la rotación, rompe con el ciclo de enfermedades del suelo y es altamente productivo en secanos húmedos, como el de Arkaia (Araba/Álava) donde este año se ha obtenido una media de 3.500 kg/Ha.

Los gastos de producción del girasol son bajos en relación a los cereales ya que se trata de un cultivo muy resistente que no requiere de tratamientos insecticidas ni fungicidas, por lo que su producción es muy poco impactante para el medio ambiente.

Además, al tratarse de una flor compuesta con una gran polinización, favorece la población de toda clase de insectos, especialmente himenópteros y lepidópteros (abejas, avispas, mariposas).

El momento de la recolección es cuando la cabeza y la planta se encuentran totalmente agostados con una apariencia de cultivo "quemado", que es lo que induce a pensar a mucha gente que los campos están abandonados y que sólamente se siembra por las ayudas europeas:





Máquina cosechadora en plena labor de recolección de girasol:








Momento de la descarga de las pipas de girasol al remolque para su transporte y almacenamiento previo a la elaboración de aceite:








Pipas de girasol recién cosechadas y de alta calidad:



Una vez extraída el aceite, la "torta" resultante se utiliza como complemento proteínico y graso para piensos de ganadería.

19 de agosto de 2011

18 de julio de 2011

Cosecha

Poco a poco, el verde de los campos se va transformando en un tono dorado... es época de cosechar el cereal.




Pero pueden surgir imprevistos, como el ocurrido en la tarde del sábado 16 de julio, cuando una chispa producida probablemente por la cosechadora que estaba trabajando, inició un incendio. El fuego rápidamente se extendió ayudado por el viento existente.



Dotaciones de bomberos de Diputación de Alava y Ayuntamiento de Vitoria acudieron al lugar para evitar que el fuego alcanzara el pueblo de Gamarra Menor.




Y este ha sido el resultado: varias fincas arrasadas,




Buena parte de la cosecha destruida:




Espigas de trigo en el suelo.


16 de junio de 2011

Guindas

En Agroturismo Arkaia las guindas ya se están madurando:




Y ya es hora de recoger la cosecha antes de que los pájaros acaben con ella: